Actividades realizadas en la primera quincena de setiembre

Participé como Asesora en el Área de Conservación de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la unesco en el Taller Interprovincial para la gestión, conservación y uso público del Qhapaq Ñan/sistema vial andino, junto con las autoridades de las Secretaría de Cultura y Turismo  (Arq. Zulma Invernizzi y Lic. Claudia Grynszpan respectivamente) y la Directora de Patrimonio Cultural(Arq. Andrea Blanco) de la Provincia de San Juan. El Taller se realizó en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), Buenos Aires, entre el 1° y 2 de setiembre de 2015.

Posteriormente participé como conferencista con el tema: “Cincuenta años del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” (FFHA UNSJ): objetivos planteados y metas cumplidas” y como expositora con el trabajo: “Aprovechamiento del agua en las instalaciones ‘Aguada’ de la Provincia de San Juan: nuevas evidencias” en el X Coloquio Binacional Argentino-peruano organizado por el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González”, el Centro de Investigaciones Precolombinas, la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad (Trujillo, Perú) y la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (Iquitos, Perú), que se  realizó en la ciudad de Buenos Aires entre los días 7 y 9 de setiembre de 2015.

El Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” (FFHA UNSJ) participó en la exposición nacional INTA Expone con datos sobre el cultivo de quínoa y sus variedades que tenía lugar en los valles andinos de San Juan desde 3.000 años antes del presente hasta la llegada de la conquista española en el siglo XVI (San Juan, 4 a 6 de setiembre de 2015).

Se publicó el libro de mi autoria: Arqueología de Angualasto: historia, ruinas y cóndores que reseña las investigaciones arqueológicasy analiza los resultados de las mismas sobre los grupos indígenas del período agropecuario tardío preincaico del norte de San Juan que se desarrolló entre los años 1200 y 1460 d.C. y cuyo sitio más característico es el yacimiento de Angualasto. Este yacimiento ha entrado como sitio preincaico asociado en la declaración de Patrimonio de la Humanidad dentro del proyecto multinacional Qhapaq Ñan/sistema vial andino.La publicación coincide con la celebración de los 50 años del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” (FFHA UNSJ) y tiene el auspicio del Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia de San Juan que lo declaró deInterés Cultural por Resolución N° 0848-MTyC-2015. Fue presentado en las reuniones mencionadas anteriormente.

Michieli, Catalina Teresa. Arqueología de Angualasto: historia, ruinas y cóndores. San Juan, ed. FFHA UNSJ, 2015. 154 pág. y CD con láminas. ISBN 978-950-605-825-8

Rescate de hallazgos arqueológicos producidos por la bajante del Dique Cuesta del Viento

Entre 1996 y 1999 el Instituto, bajo la dirección del Prof. Mariano Gambier y como parte de los proyectos de investigación aprobados y ejecutados dentro de la Universidad Nacional de San Juan, se realizaron prospecciones, relevamientos y excavaciones en la zona baja del valle de Iglesia, específicamente en ambas márgenes del Río Blanco, entre las localidades de Angualasto/Buena Esperanza y Cuesta del Viento/Colola.

La casi imposibilidad de cruzar el río Blanco hacia la margen izquierda (conocida como “La Otra Banda”) en forma que supusiera más que una visita, estuvo proporcionada por la misma construcción del dique Cuesta del Viento. En la temporada de julio de 1997 se pudo cruzar diariamente a través del paredón en construcción.

De esta manera se realizó una prospección general del área desde frente del Cerro Negro hasta las cercanías del murallón y se identificaron canales de riego e instalaciones ganaderas y de habitación de la época de desarrollo de los grupos conocidos arqueológicamente como “Angualasto” que corresponden al período agropecuario tardío preincaico del norte de San Juan (fechado entre los años 1200 y 1450 d.C.).

Se pensaba realizar trabajos más restringidos en algunos sectores en la siguiente temporada de tareas de campo (es decir en enero/febrero de 1998) pero, la inesperada crecida del caudal del río Blanco de ese verano hizo que el embalse del dique se llenase en tres meses tapando con agua todas estas instalaciones.

Desde 2011 la inusual y constante bajante de la cota del lago por la sequía que impera desde hace algunos años, pone periódicamente al descubierto restos de la ocupación Angualasto que, por el mismo oleaje, se encuentran erosionados, desacomodados y corridos de su lugar original.

Estos hechos, denunciados por Policía de San Juan o por Gendarmería Nacional ante las autoridades judiciales, siguieron el protocolo establecido por las reglamentaciones surgidas de las leyes de patrimonio nacional y provincial: se da aviso a la Dirección de Patrimonio dependiente de la Secretaría de Cultura de la Provincia de San Juan como autoridad de aplicación de dichas leyes y esta dependencia solicita la intervención del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” (FFHA UNSJ) para su levantamiento, acondicionamiento, estudio y conservación.

El Instituto ha participado de estos rescates en junio de 2011, febrero de 2014, marzo y mayo de 2015. Para mayor información se pueden leer en esta misma página (solapa: Descargar Archivos) los trabajos de mi autoría: “Historia, ruinas y cóndores: resultados preliminares de la arqueología de Angualasto” y “Parafernalia para la consumición de psicoactivos hallada en tumbas prehispánicas de San Juan”.

Un aniversario personal y la concepción de la arqueología

Se cumplen 40 años de mi llegada y radicación en la provincia de San Juan para trabajar junto al Prof. Mariano Gambier en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo que ahora lleva su nombre y que está bajo mi responsabilidad desde 2002.

En esas cuatro décadas, acompañando a Gambier en sus trabajos arqueológicos o realizando los propios, fui conformando una idea de la arqueología que pude sintéticamente expresar en una conferencia pronunciada hace doce años y que he ratificado hasta ahora. Las ideas esenciales son las expresadas a continuación:

“Quiero que partamos del hecho de que la arqueología no es un sacerdocio. La arqueología es un trabajo para el cual los arqueólogos nos hemos formado y que sabemos realizar. A los efectos de su continuo control nos sometemos a evaluación permanente con nuestros pares a través de publicaciones científicas y presentaciones en congresos.

“Con algunas sutiles, y otras no tan sutiles, diferencias según la línea teórico-metodológica en la que nos encuadramos los arqueólogos, la arqueología es un trabajo de investigación y persigue el conocimiento y reconstrucción de una parte del pasado que puede denominarse arqueológico, indígena, prehistórico o prehispánico casi indistintamente.

“Como toda tarea de investigación, la arqueología trabaja sobre la base de un profundo compromiso ético por la seriedad de sus procedimientos y conclusiones y destina el tiempo que sea necesario para obtener los datos y comprobar los mismos a fin de emitir juicios con suficiente veracidad. A veces este tiempo se alarga porque no siempre la comprobación de los datos está al alcance de la mano y, salvo algunos pocos requeridos por la impaciencia y la inexperiencia propia de la juventud que tienen apetencias de rápida fama y dinero, los arqueólogos somos conscientes de esa necesaria lentitud.

“Pero las largas horas rutinarias bajo el sol implacable o frente al viento frío cuando se realiza el trabajo de campo, o de encierro en laboratorios y oficinas cuando se acondicionan, clasifican y analizan las evidencias obtenidas, suelen ser compensadas por la alegría del hallazgo, no tanto de una pieza musegráfica, sino de algún dato faltante que se estaba buscando y que confirma algunas presunciones u organiza todo un contexto.

“No es arqueólogo quien hace una excursión campestre en busca de algún petroglifo para adornar su jardín, o desentierra, más o menos cuidadosamente, algunos huesos que sobresalen de una barranca, y mucho menos lo es quien se apropia de alguna vasija para conservarla en una estantería junto a la chimenea. Tampoco lo es quien desde un escritorio reúne acríticamente datos publicados en trabajos o informes arqueológicos aislados para hacer resúmenes o reinterpretaciones carentes de fundamentación y prueba, que por lo general, y lamentablemente, son utilizadas en notas periodísticas o en escuetas referencias de manuales escolares que desinforman y crean falsos conceptos en la comunidad.

“Los arqueólogos no somos románticos personajes de novela ni atléticos aventureros de película, y, sobre todo, tampoco somos coleccionistas. Los arqueólogos tenemos intereses; pero éstos no son “ocultos e inconfesables” como se ha escrito en algún lugar, sino que se condicen con la justa pretensión de seriedad científica y de conservación del objeto de estudio que justifica nuestras observaciones, documenta nuestros juicios y testimonia a la comunidad los modos de vida de los hombres y mujeres que nos precedieron en este territorio; es decir, lo que llamamos “patrimonio arqueológico”.

“Los arqueólogos sí somos: incrédulos, desconfiados, taxativos e intransigentes.

“Pero esas características son las mismas que posee cualquier investigador científico. Sin incredulidad no puede iniciarse la indagación de un problema; sin desconfianza no se buscan las comprobaciones que, repetidas y combinadas, permitirán emitir algunas conclusiones taxativas; sin intransigencia se perderían irremediablemente los testimonios y evidencias que sostienen y justifican nuestro trabajo”

Especialización de posgrado en “Arqueología de paisajes culturales cordilleranos”

Como pasos importantes en la creación de la carrera de posgrado de Especialización en “Arqueología de paisajes culturales cordilleranos” se firmaron las respectivas Actas Complementarias entre las Facultades de Filosofía, Humanidades y Artes yArquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de San Juan y entre dicha Universidad y el Gobierno de la Provincia de San Juan.

El proyecto se realiza siguiendo los lineamientos académicos que determina el Ministerio de Educación de la Nación para las carreras de posgrado y los estándares definidos por la Comisión de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU).

Será creada por la Universidad Nacional de San Juan en forma intra-institucional, es decir que participan en ella dos de sus facultades (Filosofía, Humanidades y Artes y Arquitectura, Urbanismo y Diseño) en coordinación con la Secretaría de Cultura del Ministerio de Turismo y Cultura del Gobierno de la Provincia de San Juan.

Se fundamenta en los antecedentes:

  1. que tiene el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” (dependiente de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes) en el trabajo de casi cinco décadas de estudio y conservación del patrimonio arqueológico provincial;
  2. de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño sobre el estudio y conservación del patrimonio arquitectónico de San Juan;
  3. la participación activa de estas Instituciones en conjunto con la autoridad de aplicación de las leyes de patrimonio, que en la provincia de San Juan es la Secretaría de Cultura, en el control de estos bienes y su tratamiento.

Como carrera de posgrado, la especialización tiene por objeto profundizar en el dominio de un tema o área determinada dentro de un campo profesional o de diferentes profesiones.

En este caso se centra en los estudios arqueológicos de las poblaciones humanas que se desarrollaron en el particular ambiente desértico cordillerano de los Andes Meridionales y su área de influencia, en épocas tanto prehispánicas y como históricas. Por eso se estudiarán temas vinculados con la arqueología prehispánica, del contacto hispano-indígena, de la época colonial, del desarrollo de los espacios urbanos, industriales y de explotación minera y ganadera, por ejemplo.

 

El interés compartido entre el Gobierno de la Provincia y estas Unidades Académicas de la UNSJ es favorecer la capacitación de nuevos planteles de profesionales provenientes de distintas disciplinas para asegurar y fortalecer, en un futuro cercano, el conocimiento, la recuperación, la protección y la conservación del patrimonio cultural que sostiene la identidad del pueblo sanjuanino.

Continuaron los trabajos de relevamiento en la Precordillera de San Juan

En cumplimiento del mismo plan destinado a prevenir que futuras obras públicas o privadas afecten sitios arqueológicos conocidos o por investigar (ver nota de febrero 2013), en la primera quincena de marzo realizamos nuevos relevamientos.En este caso el espacio explorado correspondió a otro sector de la vertiente occidental del sistema orográfico conocido comoPrecordillera de San Juan. Este sistema posee una antigüedad geológica mayor que la Cordillera de Los Andes y recorre como una columna vertebral todo el territorio de la provincia. Tiene, en algunos sectores, más de 60 km de ancho en los que combina altos cordones montañosos con áridos valle longitudinales.
Nuevamente los restos de petroglifos indígenas, las flores silvestres y los paisajes sobrecogedores dieron la nota de color durante el trabajo.

Relevamientos arqueológicos en cordillera y precordillera de San Juan

En la primera quincena de febrero realizamos relevamientos arqueológicos con el objetivo de prevenir que futuras obras públicas o privadas afecten sitios arqueológicos conocidos o por investigar.

A pesar de las dificultades físicas que conlleva el esfuerzo en altura en la zona cordillerana o las condiciones climáticas propias del verano en precordillera (altas temperaturas o torrenciales lluvias con avenidas de agua y lodo), el trabajo siempre se ve compensado al disfrutar el silencio, la apertura del espacio y los magníficos paisajes.

 

Trabajo en prensa sobre investigaciones en Calingasta

Se encuentra en prensa el trabajo Investigaciones arqueológicas sobre el período tardío en la margen derecha del río Castaño (Calingasta, San Juan) (Relaciones, tomo 33. Buenos Aires, Sociedad Argentina de Antropología, 2008).

Río Castaño. Calingasta (San Juan-Argentina)